PUES HABLEMOS DE FEMINISMO por Miguel A. Filgueira Bouza

20 septiembre, 2019 hablamos de feminismo, Violencia de género

 

Inadecuado es, sin duda, que escriba con este encabezamiento.

Pues algo leí de Amparo Poch, de aquellas Mujeres Libres, y sin duda también pioneras, pero poco más.  Bueno, algún número de la revista Andaina, la que me dio a conocer alguien que, un día, me impresionó por su claridad.

Inadecuado, por falta de conocimiento.

Pero tengo presente el compromiso, no me importa pensar, por mucho que me equivoque.

Feminismo.? Femi-nazis, femi-pijas, femi-excluyentes, femi-radicales. Mucho escuchamos. No me gusta. Bueno radicales sí, siempre creí que había que ser radicales, intransigentes, desde luego con la intolerancia.

Feminismo.?

Libertad, Igualdad, Fraternidad, decía aquel grito ya antiguo. Quizá no tenga que ver, pero acaso sí.

Incluso de la fraternidad puedo prescindir, llegaría seguramente con lo del imperativo categórico.

Libertad.? Presupuesto de todo, para que podamos hablar. Aunque no tengamos que decir aquello de libertad para qué, porque aunque reconocida sea una mera proclama. Libertad sí, pero implica dar a todos capacidad de opción, posibilidades. Ha de poder ejercitarse. Entonces, libertad.

Igualdad, es donde quería llegar.

Implica proscribir la discriminación, por razón de sexo, raza, religión, ideología… Nunca vi añadido, escrito, eso sí, según recuerdo, por razón de cuna. Y no estoy pensando ahora, al menos principalmente, en la aristocracia. En absoluto.

Economía de mercado, creo que se sigue diciendo, antes simplemente capitalismo. Se puede aderezar, pero… Beneficio, plusvalía. Mayor plusvalía, mejor beneficio.

Y los sectores más desfavorecidos, más discriminados precisamente, bien pueden ser los que ofrezcan mayor plusvalía. Sencillamente porque carecen de capacidad de opción. Por una causa u otra. Cronificación de la desigualdad.

La mujer por razón de sexo.? Está discriminada. Puede serle reconocida la igualdad de derechos, puede acceder a la educación, pueden ser incluso mayoría aprobando por ejemplo oposiciones prestigiosas, pero lo está. Que no alguna?, pero sí como colectivo. Queda, acaso, la función pública.

Hace años una mujer propietaria de una pequeña empresa me decía, nunca contrataré a una mujer. Plusvalía, beneficio. Y maternidad. De verdad se quiere fomentar?, pues creo que, por ahora, constituye sólo una rémora para muchas cosas. Discriminación por razón de sexo. Que paran más, pero problema de ellas. Por ahora.

También he oído con frecuencia, en estos últimos años, lo de romper el techo de cristal. Aspiración, ya lo digo, que me parece lógica, justa. Acaso debiera ser innecesaria, por darse ya la condición, pero no.

Aunque, roto el techo, por ejemplo, con el mismo número de mujeres que hombres en los Consejos de las empresas del IBEX, con tanto más, ya está?. Cambiarían por eso las condiciones socio-económicas?. De verdad que no lo creo. Y pienso que se trata de eso, de que sean distintas las condiciones socio ( hay que cambiar muchas almas), económicas (que no tienen alma).

Y he visto demasiadas mujeres que viven sólo en el sótano, con los pies en el barro, que únicamente aspiran a subir a la planta baja para respirar algo de aire. Mujeres que nunca mirarán al techo, sencillamente porque no pueden.

Injusticia, violencia.

Feminismo, igualdad.

Y las Mujeres Libres, entonces, no permitirán más la violencia, ninguna.

 

 

 

 

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